Como todos los años, el fin de semana del 8 y 9 de Marzo se celebrará la conocida feria de muestra de gallos en la localidad leonesa de La Vecilla, a orillas del río Curueño.
Esta feria consiste en la divulgación del gallo leonés, para la obtención de sus plumas con las que confeccionarán excelentes moscas para pescar la trucha y el reo.
En este evento podremos ver las labores que los criadores efectúan con los gallos, primero pelan sus plumas y después desinfectan la zona que se ha cortado, posteriormente con las plumas obtenidas los criadores montarán paso a paso diferentes tipos de moscas: ahogadas, secas, ninfas...
Además, en este evento podremos probar y comprar material de pesca de salmónidos de todo tipo, obtener información acerca de los ríos leoneses así como las moscas a emplear en cada época en cualquier zona de estos ríos, y por último se podrá degustar la excelente gastronomía de esta zona de León.
Yo os recomiendo hacer una visita a esta interesantísima feria y disfrutar tanto de ella como del entorno que le rodea.
IzuPesca
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martes, 25 de febrero de 2014
lunes, 24 de febrero de 2014
PESCANDO A CUCHARILLA EN RÍOS DE MONTAÑA
En esta segunda parte os hablaré de la pesca con este señuelo en otro tipo de escenarios, los ríos de montaña, como en mi anterior entrada daré mi particular visión sobre la pesca en este tipo de lugares.
En estos ríos la presencia de corrientes, pequeñas pozas y tablas hacen muy productivo el empleo de esta modalidad de pesca, si a todo esto le sumamos la buena población de pequeñas pero bravas pintonas y los incomparables parajes que rodean a este tipo de ríos tendremos todos los ingredientes para pasar una inolvidable jornada de pesca.
Debido a las características de estos cauces, raramente superando los 7 u 8 metros de ancho, y a la cristalinidad de sus aguas es imprescindible pescar sigilosamente y con cuidado de no espantar a las pequeñas pintonas, además si ese mismo día algún pescador ha pasado por delante de nosotros perderemos opciones de realizar capturas.
Perspectiva de un río de montaña de la Cordillera Cantábrica en el mes de julio
-Aunque en muchas zonas estos escenarios retrasan su fecha de apertura a mayo, en algunas comunidades como la mía disponemos de tramos pescables desde primeros de abril. En esta época, si el año viene normal, nos encontraremos los ríos con abundante caudal y el agua con una temperatura gélida, todo esto unido a las inclemencias de la época: frío, viento, fuertes tormentas (a veces de nieve) harán que las truchas se refugien en el fondo de las pozas y les cueste tener una mínima actividad que nos ayude a tener opciones de capturar alguna.
Deberemos pues, buscar esas zonas que den cobijo y seguridad a las pequeñas pintonas como son las pozas, los remansos entre corrientes, orillas con protección, suaves corrientes....
Para buscar a las truchas en estas zonas usaremos cucharillas del número 2, y ocasionalmente si nos encontráramos demasiado caudal, del numero 3, colores dorados y en caso de día nublado o aguas tomadas plateado.
Esta cucharilla plateada puede ser una buena opción para emplear los primeros días de la temporada, además su anzuelo simple desprovisto del arponcillo nos ayudara a devolver a las pequeñas pintonas a su medio causándoles el menor daño posible.
-Llegamos a los mediados de temporada, entre la segunda mitad de mayo y todo junio. En esta época los neveros que abastecen de agua a estos tramos van reduciendo su aporte y con ello el caudal de los ríos va disminuyendo, esto unido al aumento de temperatura hará que nos encontremos a las pintonas activas parte del día y nuestras opciones de tener una buena jornada aumenten sustancialmente, todo ello hace que esta sea la mejor época para pescar este tipo de ríos.
Durante este tiempo podremos encontrarnos a las truchas en casi todas las posturas que estos bellos escenarios nos ofrecen, nos centraremos en las entradas de las pozas y las corrientes con cierto nivel de profundidad, pues serán las posturas que mejores ejemplares nos depararán.
Las cucharillas a emplear serán tanto del número 1 para las zonas más someras como del 2 para pescar las pozas, los colores: plateados si el día es nublado, dorado si las las condiciones lumínicas son adecuadas y negras para los días que el agua esté cristalina y el sol pegue con fuerza.
Cucharilla dorada con puntos rojos del número 1, sin duda muy efectiva para pescar a partir de mediados de mayo, aunque sus tres anzuelos hacen de ella una trampa mortal para las pequeñas truchas, por ello evitaremos usarla.
-Llegamos a la época de estío, la mayoría de estos ríos cierran la temporada en julio, pero en algunas comunidades permanecen abiertos hasta el mes de septiembre. En esta época el caudal de estos ríos disminuye notablemente, esto unido a las altas temperaturas provocarán un descenso en la actividad de las pintonas, produciéndose esta con las primeras y ultimas horas del día, es de destacar en esta época la presencia de fuertes tormentas en estos ríos, si nos pilla una daremos por finalizada la jornada para no ponernos en peligro.
En estos meses buscaremos a las truchas en las zonas más movidas del río, como son corrientes de todo tipo, entradas y salidas de las pozas, y orillas con salgueras que ofrezcan protección y sombra.
Usaremos cucharillas del 0 y del 1, para los días nublados usaremos cucharillas plateadas, y para todos los demás negras y doradas.
Antes de concluir con esta entrada me gustaría fomentar el uso de cucharillas con anzuelo simple, siempre sin el arponcillo o la muerte, y es que, dado el pequeño tamaño de las truchas de estos escenarios, una cucharilla normal de tres anzuelos causa un daño irreparable, mas inclusive si devolvemos nuestras capturas de vuelta a su medio, usando una cucharilla simple sin arponcillo las posibilidades de supervivencia del pez tras devolverlo al agua aumentarán considerablemente.
En estos ríos la presencia de corrientes, pequeñas pozas y tablas hacen muy productivo el empleo de esta modalidad de pesca, si a todo esto le sumamos la buena población de pequeñas pero bravas pintonas y los incomparables parajes que rodean a este tipo de ríos tendremos todos los ingredientes para pasar una inolvidable jornada de pesca.
Debido a las características de estos cauces, raramente superando los 7 u 8 metros de ancho, y a la cristalinidad de sus aguas es imprescindible pescar sigilosamente y con cuidado de no espantar a las pequeñas pintonas, además si ese mismo día algún pescador ha pasado por delante de nosotros perderemos opciones de realizar capturas.
Perspectiva de un río de montaña de la Cordillera Cantábrica en el mes de julio
-Aunque en muchas zonas estos escenarios retrasan su fecha de apertura a mayo, en algunas comunidades como la mía disponemos de tramos pescables desde primeros de abril. En esta época, si el año viene normal, nos encontraremos los ríos con abundante caudal y el agua con una temperatura gélida, todo esto unido a las inclemencias de la época: frío, viento, fuertes tormentas (a veces de nieve) harán que las truchas se refugien en el fondo de las pozas y les cueste tener una mínima actividad que nos ayude a tener opciones de capturar alguna.
Deberemos pues, buscar esas zonas que den cobijo y seguridad a las pequeñas pintonas como son las pozas, los remansos entre corrientes, orillas con protección, suaves corrientes....
Para buscar a las truchas en estas zonas usaremos cucharillas del número 2, y ocasionalmente si nos encontráramos demasiado caudal, del numero 3, colores dorados y en caso de día nublado o aguas tomadas plateado.
Esta cucharilla plateada puede ser una buena opción para emplear los primeros días de la temporada, además su anzuelo simple desprovisto del arponcillo nos ayudara a devolver a las pequeñas pintonas a su medio causándoles el menor daño posible.
-Llegamos a los mediados de temporada, entre la segunda mitad de mayo y todo junio. En esta época los neveros que abastecen de agua a estos tramos van reduciendo su aporte y con ello el caudal de los ríos va disminuyendo, esto unido al aumento de temperatura hará que nos encontremos a las pintonas activas parte del día y nuestras opciones de tener una buena jornada aumenten sustancialmente, todo ello hace que esta sea la mejor época para pescar este tipo de ríos.
Durante este tiempo podremos encontrarnos a las truchas en casi todas las posturas que estos bellos escenarios nos ofrecen, nos centraremos en las entradas de las pozas y las corrientes con cierto nivel de profundidad, pues serán las posturas que mejores ejemplares nos depararán.
Las cucharillas a emplear serán tanto del número 1 para las zonas más someras como del 2 para pescar las pozas, los colores: plateados si el día es nublado, dorado si las las condiciones lumínicas son adecuadas y negras para los días que el agua esté cristalina y el sol pegue con fuerza.
Cucharilla dorada con puntos rojos del número 1, sin duda muy efectiva para pescar a partir de mediados de mayo, aunque sus tres anzuelos hacen de ella una trampa mortal para las pequeñas truchas, por ello evitaremos usarla.
-Llegamos a la época de estío, la mayoría de estos ríos cierran la temporada en julio, pero en algunas comunidades permanecen abiertos hasta el mes de septiembre. En esta época el caudal de estos ríos disminuye notablemente, esto unido a las altas temperaturas provocarán un descenso en la actividad de las pintonas, produciéndose esta con las primeras y ultimas horas del día, es de destacar en esta época la presencia de fuertes tormentas en estos ríos, si nos pilla una daremos por finalizada la jornada para no ponernos en peligro.
En estos meses buscaremos a las truchas en las zonas más movidas del río, como son corrientes de todo tipo, entradas y salidas de las pozas, y orillas con salgueras que ofrezcan protección y sombra.
Usaremos cucharillas del 0 y del 1, para los días nublados usaremos cucharillas plateadas, y para todos los demás negras y doradas.
Antes de concluir con esta entrada me gustaría fomentar el uso de cucharillas con anzuelo simple, siempre sin el arponcillo o la muerte, y es que, dado el pequeño tamaño de las truchas de estos escenarios, una cucharilla normal de tres anzuelos causa un daño irreparable, mas inclusive si devolvemos nuestras capturas de vuelta a su medio, usando una cucharilla simple sin arponcillo las posibilidades de supervivencia del pez tras devolverlo al agua aumentarán considerablemente.
martes, 18 de febrero de 2014
PESCANDO A CUCHARILLA EN RÍOS DE LLANURA
En estas dos siguientes entradas os quiero mostrar la que es, de momento, mi modalidad preferida para pescar la trucha, la cucharilla, un señuelo usado tradicionalmente en España desde mediados del siglo pasado, consiste este señuelo en una pala giratoria que nada mas lanzarla se hunde por su propio peso y al empezar a recogerla gira llamando la atención de las truchas, con un cuerpo de alambre a veces adornado con alguna bola de diferentes colores como rojo o amarillo y tres anzuelos le hacen un señuelo muy particular, pero siendo bien trabajado dentro del agua se muestra tremendamente efectivo con nuestras amigas pintonas.
En esta primera entrada os quiero mostrar mi visión particular sobre la pesca con este señuelo en ríos de llanura, bien sea en aquellos regulados por pantano o en los naturales o no regulados.
-A principio de temporada, esto es entre abril y mediados de mayo en mi tierra, los ríos regulados son a priori la mejor opción para empezar la temporada, puesto que la presencia de pantanos hace que las aguas procedentes de deshielo se queden retenidas en los embalses, haciendo que aguas abajo el caudal que presenten estos ríos sea el adecuado, aunque la temperatura del agua será fría. Todo esto unido a que las truchas acaban de salir del periodo de freza nos obligará a pescarlas en sitios tranquilos como grandes pozas, remansos entre corrientes, orillas con abundante protección como ramas, rocas, orillas socavadas, etc... lugares donde las truchas se encuentran más tranquilas. A mediodía la temperatura del agua irá aumentando, haciendo que las pintonas se activen brevemente, mostrando actividad en determinadas zonas como entradas y salidas de las pozas, tablas y sus respectivas raseras, considerando esta la mejor hora para pescarlas.
Bonita perspectiva de un río regulado de Palencia, días antes de comenzar la temporada.
-Si nos decidimos por ir a pescar a un río natural el riesgo de encontrar un alto caudal debido a un deshielo o por alguna tormenta aumenta, como apuntábamos antes con los ríos regulados las truchas se encontrarán en lugares tranquilos.
Tanto en ríos naturales como en regulados lo ideal en esta época es emplear cucharillas de los números 2 y 3, que profundizan con facilidad y nos permiten pescar todos los lugares mencionados anteriormente. En cuanto a los colores, si nos encontramos el río algo tomado o el día esta nublado el color a emplear será el plateado, por el contrario si el río nos ofrece un caudal cristalino o si el sol se refleja en el agua usaremos cucharillas doradas.
Típica cucharilla plateada con pala de hoja de olivo, este tipo de pala profundiza facilmente, siendo adecuada para pescar en ríos crecidos o en grandes pozas.
-A mediados de temporada, esto es entre la segunda quincena de mayo y la primera de junio, las condiciones climatológicas y el estado de los ríos con caudales adecuados hacen de esta una época muy propicia para pescar las truchas, en mayo la temperatura del agua en los ríos regulados todavía puede ser un poco baja, pero las buenas temperaturas harán que las truchas mantengan su actividad gran parte del día siendo mas fácilmente de ser pescadas.
Aunque podemos tener picadas en casi todas las posturas del río lo más productivo suele ser pescarlas en zonas de corriente y en las entradas de las pozas, donde encontraremos los ejemplares más grandes.
Para los ríos naturales en esta época me gusta usar cucharillas del número 2, mientras que en los regulados también uso las del 2 y si me encuentro las truchas mas inactivas las del 3; la tonalidad según me dicte el estado del río o las condiciones del día.
-Y llegamos a lo que es para mi uno de los momentos más difíciles de la temporada, el verano, en el que la apertura de las compuertas en los ríos regulados hacen que aumenten su caudal y descienda la temperatura considerablemente, en el caso particular del Ebro el volumen de agua desembalsado y la turbidez que presenta lo deja totalmente impescable, en los otros ríos regulados aunque presenten un alto caudal todavía tendremos opciones si pescamos en zonas concretas, como son corrientes moderadas, prestando atención a los remansos que hay entre ellas, pozos de aguas calmas, orillas someras con protección en forma de ramas, vegetación subacuática, etc... los momentos de actividad, si se producen, serán a mediodía en zonas como tablas y sus raseras. Todo esto nos puede recordar a la pesca en los principios de temporada.
Debido al alto caudal usaremos cucharillas no menores del número 3, a ser posible con pala de hoja de olivo que nos permita profundizar fácilmente.
-Paradójicamente en los ríos naturales la ausencia de lluvias nos deja los ríos con un escaso caudal, esto unido a las altas temperaturas que el agua alcanza hacen que las truchas se empocen y no muestren ni un signo de actividad durante el día, activándose o bien al atardecer y por la noche, o por la mañana antes de que el día despunte.
Es a estas horas cuando utilizando la cucharilla en las entradas y salidas de pozas y en corrientes podremos conseguir ejemplares. Durante el día las cosas se complican pero buscando zonas de sombra, ya sea en corriente o en parados también podremos obtener picadas.
Dado el escaso caudal y la cristalinidad del agua que provocan un alto grado de alerta de las truchas es importante realizar una adecuada aproximación hacia la posición donde se encuentren las pintonas, de lo contrario nos descubrirán y nos quedaremos sin opciones.
Es imprescindible lanzar nuestras cucharillas en zonas donde el agua este movida, esto hará que disimule el ruido que hace al caer y así evitaremos asustar a las pintonas.
Habitualmente para pescar ríos naturales en esta época utilizo cucharillas del número 1, dejando las del 2 para zonas con mas profundidad, respecto a los colores ya habituales, dorado y plateado, quiero añadir el negro, que con caudal bajo y aguas cristalinas se muestra particularmente efectivo.
Cucharilla negra con pintas rojas, cada vez mas usada en ríos con un caudal escaso y aguas cristalinas.
-En la mayoría de ríos regulados de Castilla y León se puede seguir pescando durante septiembre y la primera quincena de octubre, en la modalidad de captura y suelta, durante este tiempo los pantanos cierran las compuertas y los ríos presentan un caudal adecuado, lo que unido a la buena temperatura de la época junto a un descenso de la afluencia de pescadores provoca una notable actividad de las pintonas durante buena parte del día, siendo este el mejor momento del año para ser pescadas en todas las posturas que el río nos ofrezca.
Usaremos cucharillas del número 2 y del 3, de un anzuelo sin arponcillo, como las cucharillas Edu.
Cucharilla Edu del número 2, de tonalidad dorada y anzuelo simple sin arponcillo.
Para despedir la entrada me gustaría hacer una referencia sobre la mortalidad que causa el anzuelo triple a las truchas pequeñas que son devueltas al agua, para prevenir esto podemos usar cucharillas de anzuelo simple en vez de triple, aumentando también así la deportividad de esta modalidad de pesca.
En esta primera entrada os quiero mostrar mi visión particular sobre la pesca con este señuelo en ríos de llanura, bien sea en aquellos regulados por pantano o en los naturales o no regulados.
-A principio de temporada, esto es entre abril y mediados de mayo en mi tierra, los ríos regulados son a priori la mejor opción para empezar la temporada, puesto que la presencia de pantanos hace que las aguas procedentes de deshielo se queden retenidas en los embalses, haciendo que aguas abajo el caudal que presenten estos ríos sea el adecuado, aunque la temperatura del agua será fría. Todo esto unido a que las truchas acaban de salir del periodo de freza nos obligará a pescarlas en sitios tranquilos como grandes pozas, remansos entre corrientes, orillas con abundante protección como ramas, rocas, orillas socavadas, etc... lugares donde las truchas se encuentran más tranquilas. A mediodía la temperatura del agua irá aumentando, haciendo que las pintonas se activen brevemente, mostrando actividad en determinadas zonas como entradas y salidas de las pozas, tablas y sus respectivas raseras, considerando esta la mejor hora para pescarlas.
Bonita perspectiva de un río regulado de Palencia, días antes de comenzar la temporada.
-Si nos decidimos por ir a pescar a un río natural el riesgo de encontrar un alto caudal debido a un deshielo o por alguna tormenta aumenta, como apuntábamos antes con los ríos regulados las truchas se encontrarán en lugares tranquilos.
Tanto en ríos naturales como en regulados lo ideal en esta época es emplear cucharillas de los números 2 y 3, que profundizan con facilidad y nos permiten pescar todos los lugares mencionados anteriormente. En cuanto a los colores, si nos encontramos el río algo tomado o el día esta nublado el color a emplear será el plateado, por el contrario si el río nos ofrece un caudal cristalino o si el sol se refleja en el agua usaremos cucharillas doradas.
Típica cucharilla plateada con pala de hoja de olivo, este tipo de pala profundiza facilmente, siendo adecuada para pescar en ríos crecidos o en grandes pozas.
-A mediados de temporada, esto es entre la segunda quincena de mayo y la primera de junio, las condiciones climatológicas y el estado de los ríos con caudales adecuados hacen de esta una época muy propicia para pescar las truchas, en mayo la temperatura del agua en los ríos regulados todavía puede ser un poco baja, pero las buenas temperaturas harán que las truchas mantengan su actividad gran parte del día siendo mas fácilmente de ser pescadas.
Aunque podemos tener picadas en casi todas las posturas del río lo más productivo suele ser pescarlas en zonas de corriente y en las entradas de las pozas, donde encontraremos los ejemplares más grandes.
Para los ríos naturales en esta época me gusta usar cucharillas del número 2, mientras que en los regulados también uso las del 2 y si me encuentro las truchas mas inactivas las del 3; la tonalidad según me dicte el estado del río o las condiciones del día.
-Y llegamos a lo que es para mi uno de los momentos más difíciles de la temporada, el verano, en el que la apertura de las compuertas en los ríos regulados hacen que aumenten su caudal y descienda la temperatura considerablemente, en el caso particular del Ebro el volumen de agua desembalsado y la turbidez que presenta lo deja totalmente impescable, en los otros ríos regulados aunque presenten un alto caudal todavía tendremos opciones si pescamos en zonas concretas, como son corrientes moderadas, prestando atención a los remansos que hay entre ellas, pozos de aguas calmas, orillas someras con protección en forma de ramas, vegetación subacuática, etc... los momentos de actividad, si se producen, serán a mediodía en zonas como tablas y sus raseras. Todo esto nos puede recordar a la pesca en los principios de temporada.
Debido al alto caudal usaremos cucharillas no menores del número 3, a ser posible con pala de hoja de olivo que nos permita profundizar fácilmente.
-Paradójicamente en los ríos naturales la ausencia de lluvias nos deja los ríos con un escaso caudal, esto unido a las altas temperaturas que el agua alcanza hacen que las truchas se empocen y no muestren ni un signo de actividad durante el día, activándose o bien al atardecer y por la noche, o por la mañana antes de que el día despunte.
Es a estas horas cuando utilizando la cucharilla en las entradas y salidas de pozas y en corrientes podremos conseguir ejemplares. Durante el día las cosas se complican pero buscando zonas de sombra, ya sea en corriente o en parados también podremos obtener picadas.
Dado el escaso caudal y la cristalinidad del agua que provocan un alto grado de alerta de las truchas es importante realizar una adecuada aproximación hacia la posición donde se encuentren las pintonas, de lo contrario nos descubrirán y nos quedaremos sin opciones.
Es imprescindible lanzar nuestras cucharillas en zonas donde el agua este movida, esto hará que disimule el ruido que hace al caer y así evitaremos asustar a las pintonas.
Habitualmente para pescar ríos naturales en esta época utilizo cucharillas del número 1, dejando las del 2 para zonas con mas profundidad, respecto a los colores ya habituales, dorado y plateado, quiero añadir el negro, que con caudal bajo y aguas cristalinas se muestra particularmente efectivo.
Cucharilla negra con pintas rojas, cada vez mas usada en ríos con un caudal escaso y aguas cristalinas.
-En la mayoría de ríos regulados de Castilla y León se puede seguir pescando durante septiembre y la primera quincena de octubre, en la modalidad de captura y suelta, durante este tiempo los pantanos cierran las compuertas y los ríos presentan un caudal adecuado, lo que unido a la buena temperatura de la época junto a un descenso de la afluencia de pescadores provoca una notable actividad de las pintonas durante buena parte del día, siendo este el mejor momento del año para ser pescadas en todas las posturas que el río nos ofrezca.
Usaremos cucharillas del número 2 y del 3, de un anzuelo sin arponcillo, como las cucharillas Edu.
Cucharilla Edu del número 2, de tonalidad dorada y anzuelo simple sin arponcillo.
Para despedir la entrada me gustaría hacer una referencia sobre la mortalidad que causa el anzuelo triple a las truchas pequeñas que son devueltas al agua, para prevenir esto podemos usar cucharillas de anzuelo simple en vez de triple, aumentando también así la deportividad de esta modalidad de pesca.
miércoles, 12 de febrero de 2014
EL REO
En esta nueva entrada os quiero hablar sobre la trucha de mar o reo, presente en gran parte de los ríos que desembocan en el Cantábrico o en la parte del Atlántico perteneciente a Galicia.
Este pez, como todas las truchas, nace en el río y pasa sus primeros meses dentro de el, pero en muchas ocasiones la falta de comida en estos ríos alcalinos les lleva a descender por el curso del río hacia el estuario o zonas de costa aledañas a la desembocadura, donde encuentran el alimento necesario para su desarrollo. Pasado un tiempo su instinto reproductor les lleva a remontar los ríos en los que nacieron, donde frezarán con otros reos o con las truchas del propio río. A diferencia de los salmones, este pez no deja de alimentarse durante el remonte mientras busca las zonas de freza, siendo por ello el objetivo de múltiples aficionados del norte, que una vez llegada la época de remonte se centran en este pez olvidando por completo a sus queridas truchas.
La época de remonte, generalmente, suele comenzar en mayo y se prolonga hasta el mes de septiembre u octubre.
Aunque ascienden por la mayor parte de los ríos cantábricos los más famosos y los que registran cada temporada un mayor número de entradas son los asturianos Narcea, Sella y Deva-Cares.
Nada más entrar al río su librea es totalmente plateada, con presencia de ocelos negros a lo largo del cuerpo, siendo más fácil de ser pescados y ofreciendo una mayor combatividad, una vez llevan un tiempo en el río su librea va pasando de plateada a amarilla, ofreciendo menor combatividad y más dificultad a la hora de ser pescados.
En este pez es muy característica la desmesurada pelea que presentan al verse prendidos del señuelo, ofreciendo múltiples saltos fuera del agua e intensas carreras aguas abajo, esto unido a su tamaño medio de entre 30-40 cms y a la complejidad que ofrece para hacer que pique a nuestros señuelos, la hacen una pieza muy codiciada por parte del pescador.
Es muy normal que durante una jornada tras este esquivo pez nos pasemos el día sin ver ni un signo de actividad por parte de ellos, activandose una vez caen las luces y va llegando la noche, mágico momento que los pescadores llamamos "sereno" y que es cuando más posibilidades tendremos de clavar un ejemplar.
Extensa tablada en el coto de Vilde, Río Deva-Cares
Este pez, como todas las truchas, nace en el río y pasa sus primeros meses dentro de el, pero en muchas ocasiones la falta de comida en estos ríos alcalinos les lleva a descender por el curso del río hacia el estuario o zonas de costa aledañas a la desembocadura, donde encuentran el alimento necesario para su desarrollo. Pasado un tiempo su instinto reproductor les lleva a remontar los ríos en los que nacieron, donde frezarán con otros reos o con las truchas del propio río. A diferencia de los salmones, este pez no deja de alimentarse durante el remonte mientras busca las zonas de freza, siendo por ello el objetivo de múltiples aficionados del norte, que una vez llegada la época de remonte se centran en este pez olvidando por completo a sus queridas truchas.
La época de remonte, generalmente, suele comenzar en mayo y se prolonga hasta el mes de septiembre u octubre.
Aunque ascienden por la mayor parte de los ríos cantábricos los más famosos y los que registran cada temporada un mayor número de entradas son los asturianos Narcea, Sella y Deva-Cares.
Nada más entrar al río su librea es totalmente plateada, con presencia de ocelos negros a lo largo del cuerpo, siendo más fácil de ser pescados y ofreciendo una mayor combatividad, una vez llevan un tiempo en el río su librea va pasando de plateada a amarilla, ofreciendo menor combatividad y más dificultad a la hora de ser pescados.
En este pez es muy característica la desmesurada pelea que presentan al verse prendidos del señuelo, ofreciendo múltiples saltos fuera del agua e intensas carreras aguas abajo, esto unido a su tamaño medio de entre 30-40 cms y a la complejidad que ofrece para hacer que pique a nuestros señuelos, la hacen una pieza muy codiciada por parte del pescador.
Es muy normal que durante una jornada tras este esquivo pez nos pasemos el día sin ver ni un signo de actividad por parte de ellos, activandose una vez caen las luces y va llegando la noche, mágico momento que los pescadores llamamos "sereno" y que es cuando más posibilidades tendremos de clavar un ejemplar.
Extensa tablada en el coto de Vilde, Río Deva-Cares
martes, 11 de febrero de 2014
RIADAS DE INVIERNO
Como en los últimos años, las riadas de invierno están poniendo en peligro las frezas de las truchas en la mayor parte de los ríos burgaleses, la trucha freza normalmente entre los meses de diciembre y febrero y en los últimos años, incluido este, las abundantes lluvias casi diarias hacen que los ríos estén aumentando significativatemente su caudal haciendo peligrar las puestas, lo ideal sería que nuestros ríos presentasen en esta época un caudal medio que garantizase a las truchas frezar tranquilamente, esperemos que de aquí a final de invierno las lluvias vayan amainando y aumenten las precipitaciones en forma de nieve en las cumbres, que garantizaran un buen caudal de nuestros ríos a lo largo de la temporada, algo que nuestras cada vez mas escasas truchas sin duda agradecerán.
Aquí os dejo un vídeo del estado que presentaba ayer por la tarde el Río Arlanzón a las afueras de Burgos.
LAS TRUCHAS MEDITERRÁNEAS
Como en las otras dos entradas aquí os muestro otro tipo de trucha muy común en los ríos del noreste peninsular, la trucha de la cuenca mediterránea, presente desde las grandes corrientes que bajan de la Cordillera Pirenaica hasta ríos calcáreos de aguas mas tranquilas.
Estas truchas están caracterizadas por la presencia de finos puntos negros repartidos a lo largo y ancho de su cuerpo, en los ríos de montaña estos puntos negros están intercalados con otros rojos, en este tipo de trucha es muy común la aparición de bandas de color grisáceo en varias zonas, llamándolas truchas acebradas.
En los ríos calcáreos ricos en comida estas truchas alcanzan un buen tamaño, mientras que en las zonas de montaña mas pobres en comida ven ralentizado su crecimiento, aumentando la bravura con la que combaten al verse prendidas de los señuelos.
El Río Ebro enclavado entre los farallones de caliza del Cañón
Estas truchas están caracterizadas por la presencia de finos puntos negros repartidos a lo largo y ancho de su cuerpo, en los ríos de montaña estos puntos negros están intercalados con otros rojos, en este tipo de trucha es muy común la aparición de bandas de color grisáceo en varias zonas, llamándolas truchas acebradas.
En los ríos calcáreos ricos en comida estas truchas alcanzan un buen tamaño, mientras que en las zonas de montaña mas pobres en comida ven ralentizado su crecimiento, aumentando la bravura con la que combaten al verse prendidas de los señuelos.
El Río Ebro enclavado entre los farallones de caliza del Cañón
domingo, 9 de febrero de 2014
LAS TRUCHAS CANTÁBRICAS
Como en la anterior entrada aquí os mostramos las diferentes libreas de las truchas que habitan los ríos del norte peninsular, en este caso se trata de las truchas cantábricas, presentes en los ríos vascos, cántabros, asturianos y gallegos que desembocan en el Mar Cantábrico o en el Océano Atlántico.
Estas truchas se distinguen por sus característicos ocelos negros, distribuidos de manera regular por todo el cuerpo. Por el tipo de lugares que habitan (ríos con una fuerte corriente y con un pronunciado desnivel a lo largo de su curso, lugares pobres en comida) alcanzan normalmente pequeño o mediano tamaño, en las zonas bajas encontraremos generalmente ejemplares de mayor tamaño.
Bonita vista de una corriente del Río Pas en el coto truchero de Riolangos
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